Consigna: Tomar el texto en cursiva e incluirlo en un relato extenso pero no en un bloque. Es decir que el narrador (que puede ser distinto) va a ser un narrador distraído y por tanto al contar esta anécdota va a inflar y desinflar los hechos de este relato previo a través de constantes digresiones. El texto en cursiva será un esqueleto “ahogado” por el narrador. El texto se irá por las ramas pero tendrá principio y fin.
Se levantó tarde, pero nadie se extraño. Todos sabíamos que las noches de luna llena le costaba dormir. Se dio una ducha y se puso su ropa de fin de semana. Cuando bajó, la cocina estaba desierta. Los tazones en la mesa y la caja de galletas abierta eran los únicos indicios de que el resto de la familia ya estaba despierta. Se tomó el café despacio saboreando el aroma y el silencio. Seguramente Javier llevó a los niños al parque. Terminó el desayuno y recogió la cocina. Subió al dormitorio, abrió la cómoda, sacó la pistola y se pegó un tiro.
Nunca bajar al parque
La verdad es que podría hablar de ella durante horas, ¿sabe?. Hablar de su manía de mirarse en los espejos y acariciarse en el cristal, hablar de los cuentos que escribía para los niños, de su vicio de morderse las uñas, de sus calcetines de colores… Leer el resto de esta entrada »